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miércoles, 25 de mayo de 2005

la Perica adoptó a Soloco: verano 2005


hacienda Armonía, altos de Morelos: años después de aparecer en mi vida, la Perica sigue dándome sustento, transporte y alojamiento, cuantas veces se lo pido.

Delia y yo, lo que duran dos peces de hielo en un wisqui on de rocs …

··· el Tigre Azul, igual: ya cerró.

Andrés, lo sigo encontrando en Cuernavaca: JoséLuis, se queda en la Hacienda cuando vá o viene entre Puerto Escondido y Puebla.

La Perica adoptó a Soloco como espíritu guardián. Cuidadito y me la lleve sin Soloco a bordo: ¡ponen la carita más triste que he visto en mi vida! Pior que si les alzo la voz.

La Muerte, sigue siendo mi hada Ángela. Se alimenta de mis enemigos, pero la tengo a dieta rigurosa … es curioso cómo "los que tienen alas" me protegen: de ahí mi fascinación por volar, supongo.
Jean Loup

jueves, 9 de octubre de 1997

Tormenta en el Pacífico III: la Perica, Delia y Paulina (1997)

puerto Escondido, Oaxaca: hoy cumple años Delia, mi amiga de Metan, provincia de Salta (no conozco la geografía Argentina: son coordenadas de Delia) . Como no llevo ningún regalo (además de que otros invitados nunca aparecen) le digo en son de broma:

“Yo soy el regalo”- y para sor·presa mía … a la noche, se le fué la mano!


Pasado un mes, el dueño de los bungalows donde vive Delia, amablemente le notifica que como ya no es galán en ciernes (ocupo la plaza) tiene que mudarse y dejar libre al Bungalow para otra clienta/víctima...más soltera.

Vivo en una cabaña hecha de hueso de palma. Delia se muda conmigo sin reparos. Decidimos que:
  • la Perica ya no es Rebelde (todo lo contrario: es de un dócil…)
  • soy mecánico y una perica es llave de mecánico: ése es su nombre predestinado
  • es el símbolo que marca la asistencia mecánica en las carreteras de México
  • hay una organización sobre ruedas de asistencia gratuita en carretera: los ángeles verdes, conformada por expolicías de caminos ya jubilados (tienen radio, herramienta y refacciones básicas para ayudar al descompuesto);
  • no será un ángel, pero las pericas también tienen alas…
  • además está pintada con dos tonos Verdes...
El destino se manifiesta en las formas más extrañas, inesperadas y surrealistas. A veces no capto que nunca son casualidades…

Empiezan noticias de que Paulina viene a Pto.Escondido. Paulina es un huracán tipo 4. La leyenda dice que los huracanes nunca entran a Puerto. Se cumple la leyenda: Paulina toca tierra en Puerto Ángel, rodea Pto. Escondido yéndose a la montaña, vuelve al Pacífico por Coyantes y se ahoga en Acapulco junto con 2,000 almas. El gobierno no reconoce esas cifras (ni las del temblor del ´85). Mi hijo Álex, vacacionando en Acapulco, logra sobrevivir (¡gracias, destino!) para contarnos todo después.

Aunque Paulina no nos pega de lleno, nos deja sin electricidad, sin agua potable, sin carreteras y sin vuelos. Los víveres escasean; no hay trabajo, ni gasolina, ni dinero, ni nada. Decidimos vender la Perica para salir del atolladero. Me voy al hotel Arcoiris para ver su dueño y muy buen amigo, JoséLuis. Precisamente necesita una Combi. En el camino, la Perica decide que sin gasolina ya no vá. Y en plena carretera costera del Pacífico.

Trato de empujarla; me ayudan otros, pero nos gana su peso. Se vá contra los autos parados detrás. Quiebro el volante para esquivarlos. La Perica se para y empieza a avanzar hacia el talud de la carretera. Quiero detenerla, imaginando el destrozo de vidrios al volcarse de lado por el talud, sin encontrar después entre los escombros, a la poca herramienta que me dió Ramón Tigre Azul. En cambio, veo cómo la dirección se mueve sola, y la Perica se endereza.

“Déjala ir o te vá a jalar”- me gritan. Suelto la puerta y veo a la Perica bajar rodando de frente por el talud. Abajo rebota en un camino y salta para caer entre una barda de 30 cms y la pared de una casa, aplastando nada más al tubo del desagüe con su defensa; aparentemente, la Perica está intacta! También veo que tanto circo reunió un gentío de locos. Temiendo la aparición de la policía, me esfumo a pié hacia el Arcoiris para encontrar gasolina.

Al regreso, el público se fué y el tráfico por la carretera es otra vez normal. Arranco la Perica con la gasolina que me dio JoséLuis, la reviso y no puedo creer (que hoy 18 años después -en éste 2015- ¡sigua funcionando!) que no le pasó nada. Un colega pintor, Andrés, camarada del Tigre Azul dice al pasar:

"El destino te la regaló, el destino te la quitó por pensar en vender, y ya te la volvió a regalar… a ver si así entiendes que es sólo para tí, bobo"
Jean Loup

Enlaces:

martes, 26 de agosto de 1997

la Perica y yo (1997)

Puerto Escondido - Oaxaca, otoño de 1997

 
librería de Marc en Las Olas, con su jarrita de limonada
a éstas fechas, pareciera que  se equivocó el médico (qué raro…¿otra vez?) y que no estoy a punto de morir. Claro, después de repartirlo todo, quedándome con lo puesto nada más (para partir sin exceso de equipaje, con mi protectora y amiga). Me siento algo defraudado, se cebó el viaje: pero ya que voy a vivir, que sea a mi manera ···
El hambre dirige mis pasos hacia el Tigre Azul, donde amistad y crédito congenian. Con un saludo, Ramón (el dueño) me invita a su mesa y me presenta a tres italianos urgidos de mecánico. Viajan desde san Diego California, en una Combi VW con infinitos problemas mecánicos. Visitaron ya todos los talleres costeros del Pacífico durante éste mes: harta, la Combi no quiso arrancar más, poniéndole fin a su viaje.


Al día siguiente empiezo a revisar el motor de la Rebelde: le diagnostico anorexia. El tanque no le alimenta gasolina a la bomba. Cambio el tanque, limpio la bomba y los carburadores ...


la Rebelde arranca entranda ya la noche, cuando los murciélagos pescadores alzan su vuelo para saludar a la Luna.


Manejo la Rebelde hasta estacionarla frente al Tigre Azul. Le funcionan tres cilindros de los cuatro. A los Italianos no les importa; sólo quieren visitar algunas playas en los últimos tres días que les restan antes de regresar a Italia. Dicen que nunca antes había funcionado tan ... ¿bien??? Si antes no pasaba de 40 Km/h, con acelerador a fondo y viento de cola, ahorita ¡apenas alcanzamos los 60 Km/h!...y también dicen que visitar tanto Taller les redujo considerablemente su presupuesto; que pá no gastar más me dejan la Rebelde 'a trueque'... cuando regresen.

Es su primera visita a la costa del Pacífico mexicano. .. ¿cuántas veces en mi pasado, gracias a la ayuda desinteresada de perfectos extraños, seguí mi camino? ¡noblesse oblige! y me oigo proponerles:
  • 'No necesito el cuénto ése de pagarme con la Rebelde dentro de tres días; continúen con su viaje, ése será mi mejor pago. También falta que funcione el famoso cilindro tres del motorcito'...
Pasados tres días, me espera en el Tigre Azul una monja encarcelada (sor-presa): tres italianos contentos y sonrientes, tintineando a mano alzada las llaves de la Rebelde desde su mesa:
  • “Es tuya con una condición: que nos lleves mañana al aeropuerto”
  • 'Claro que los llevo, no una sino cien veces'…
Y después, nunca los he vuelto a ver; ni a toda ésa gente que me ayudó alguna vez a seguir haciendo mi camino.

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hacienda Armonía, primavera 2009; la Perica operando al Trácker
A mis amigos "los Tíos" también les regalaron una camioneta pick-up Nissan con cabina de camper, acá mismito en Pto.Escondido. Con ella surtían los víveres para su restaurant "los Tíos" sobre las arenas de Zicatela. Con "los Tíos" también congenian la amistad y el crédito; soy su mecánico y cliente asiduo.
En cuanto a Ramón Tigre Azul, me regaló la herramienta con la que empecé ésta nueva vida.

"Yo tengo muchos hermanos,
y una hemana muy querida,
que se llama ¡libertad!"
Mi cuenta con la vida ... JoséLuis, "los Tíos" y Ramón no salen de mi corazón. José Luis y yo nos vemos de vez en cuando.
Jean Loup


Fotos y Garabato: Jean Loup